miércoles, 23 de noviembre de 2011

"A un rayo que entró en el aposento de un pintor"



Ya fuese, Griego, ofensa, o ya cuidado
que émulo tu pincel de mayor vida
le diese a Jove, nieve vi encendida,
el taller de tus tintas ilustrado.

Ya sea que el laurel, horror sagrado,
guardó la lumbre, ya que reprimida,
la saña fue de imagen parecida:
desvaneció el estruendo, venció el hado.

No por tus lienzos perdonó a Toledo
el triunfador del Asia, antes más dueño
gobernaste del cielo los enojos.

Envidia los mostró, templólos miedo
y el triunfo tuyo, su castigo, o ceño
hiciste insignias, cuando no despojos.

Fray Hortensio Félix de Paravicino.

martes, 22 de noviembre de 2011

El Señor de Orgaz


El Milagro:

El Señor de Orgaz, Don Gonzalo Ruiz de Toledo, murió en el año 1323.

«(...) Fue llevado su cuerpo a sepultar a la iglesia de Santo Tomé (...); y estando en medio de ella puesto, acompañándole todos los nobles de la ciudad y habiendo ya la clerecía dicho el oficio de difuntos, y queriendo llevar el cuerpo a la sepultura, vieron visible y patentemente descender de lo alto a los gloriosos santos San Esteban protomártir y San Agustín, con figura y traje que todos los conocieron; y llegando donde estaba el cuerpo, lleváronle a la sepultura, donde en presencia de todos le pusieron, diciendo: "tal galardón recibe quien a Dios y a sus santos sirve"; y luego desaparecieron».


(Francisco de Pisa. s. XVI)


  El milagro fue oficialmente reconocido en 1583.



El encargo:

“En el lienzo se ha de pintar una procesión, y cómo el cura y los demás clérigos que estaban haciendo los oficios para enterrar a don Gonzalo Ruiz de Toledo señor de la Villa de Orgaz, y bajaron San Agustín y San Esteban a enterrar el cuerpo de este caballero, el uno teniéndolo de la cabeza y el otro de los pies, echándole en la sepultura, y fingiendo alrededor mucha gente que estaba mirando y encima de todo esto se ha de hacer un cielo abierto de gloria ...”

(Acuerdo entre el párroco de Santo Tomé y El Greco firmado el 15 de marzo de 1586.)


  El párroco de Santo Tomé, D. Andrés Nuñez, quiso dejar un testimonio imperecedero ante el reconocimiento del milagro mediante el encargo de un gran lienzo al mejor pintor de esa época: Doménikos Theotokópoulos, llamado El Greco.



El hallazgo:

  Don Demetrio Fernández, párroco de la iglesia de Santo Tomé, en la primavera de 2001 logró descubrir el lugar donde estaba enterrado el noble castellano Don Gonzalo Ruiz de Toledo, inspirado por la atenta observación del lienzo pintado por El Greco.




jueves, 3 de noviembre de 2011

Vista de Toledo






"La tormenta se ha desencadenado y cae bruscamente tras una ciudad que, situada en la pendiente de una colina, asciende aprisa hacia la catedral, y aún más hacia lo alto, hasta el Alcázar, cuadrado y macizo. Una luz en jirones surca la tierra, la remueve, la desgarra y hace surgir prados, de un verde pálido, y detrás árboles como seres insomnes. Un río estrecho sale sin movimiento del montón de colinas y amenaza aterradoramente, con su azul negro y nocturno, las llamas verdes de los matorrales."


    Carta de Rainer Maria Rilke a su amigo Rodin.