La peñascosa pesadumbre estableNi se derrumba ni se precipita,Yergue con altivez hisopo y sable.¡Toledo!Al amparo del nombre y su gran ruedo-Toledo, quiero y puedo-Convive en esa cima tanto estiloDe piedra con la luz arrebatadaEstá allí Theotocópulos cretense,De sus visiones lúcido amanuense,Que a toda la ciudad prescrita en vilo,
Toda tensión de espadaFlamígera, relámpago muy largo:Alumbra, no da miedo.¡Toledo!A mí mismo me excedoSin lujo de recargo.Filo de algún fulgor que fue una hoguera,Siempre visible fibra,Zigzag candente para que no mueraLa pasión de un Toledo que revibraTodo infuso en azules, ocres, rojos:El Alma ante los ojos.Jorge Guillén.
Creta le dio la vida y los pinceles, Toledo mejor patria, donde empieza a lograr con la muerte eternidades.
domingo, 13 de febrero de 2011
El Greco por Jorge Guillén.
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