lunes, 24 de diciembre de 2012

Adoración de los pastores

Por aquellos contornos había unos pastores que pernoctaban al raso y velaban por sus rebaños. Un ángel del Señor se les apareció, y la Gloria del Señor los rodeó de luz y ellos se llenaron de un gran temor.

El ángel les dijo: "No temáis. Mirad que os anuncio una gran alegría que lo será para todo el pueblo. Hoy os ha nacido un Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de David. Y esto os servirá de señal: encontraréis a un niño envuelto en pañales y reclinado en un pesebre. Al instante apareció junto al ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios diciendo:


"¡ Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor!"


Cuando los ángeles se apartaron de ellos hacia el cielo, los pastores se decían unos a otros: "Vayamos a Belén y comprobemos este mensaje que acaba de suceder y que el Señor nos ha manifestado".


Fueron presurosos y encontraron a María , a José y al niño reclinado en el pesebre.


Lucas , cap.2, 1-20

sábado, 3 de marzo de 2012

Soneto


        Divino Griego, de tu obrar no admira
que en la imagen exceda al ser el arte,
sino que della el cielo, por templarte,
la vida deuda a tu pincel retira.

    No el sol sus rayos por su esfera gira
como en tus lienzos, basta el empeñarte
en amagos de Dios, entre a la parte
naturaleza, que vencerse mira.

    Émulo de Prometheo en un retrato,
no afectes lumbre, el hurto vital deja,
que hasta mi alma a tanto ser ayuda.

    Y contra veinte y nueve años de trato,
entre tu mano, y la de Dios, perpleja,
cuál es el cuerpo en que ha de vivir duda.
     

   Fray Hortensio Félix Paravicino y Arteaga.                  

                                  

jueves, 1 de marzo de 2012

Al túmulo deste mismo Pintor, que era el Griego de Toledo




Del Griego aquí lo que encerrarse pudo
yaze, piedad lo esconde, fee lo sella,
blando le oprime, blando mientras huella
cafir, la parte que se hurtó del nudo.

Su fama el Orbe no reserva mudo,
humano clima, bien que a obscurecella,
se arma una embidia, y otra tanta estrella,
nieblas no atiende, de Orizonte rudo.

Obró a siglo mayor, mayor Apeles,
no el aplauso venal, y su extrañeza
admirarán no imitarán edades.

Creta le dio la vida, y los pinceles
Toledo, mejor patria donde empieza
a lograr con la muerte, eternidades. 

Fray Hortensio Félix de Paravicino y Arteaga.